Maco
No soy de creer que la muerte es la entrada al paraíso y que el alma descansa en paz. El único paraíso del que doy fe es de Valparaíso. Pienso y creo que uno está aquí para aprender y crecer como persona. Todo lo aprendido no es en vano. He de suponer que una vez cruzado el umbral de la muerte terrenal, nosotros quienes hemos humildemente aceptado el regalo de la vida eterna en el reinado de Dios revelado por Jesús aquí mismito en el tercer planeta cuando la tierra era plana, que allá, en la nueva dimensión hemos de seguir caminando por una nueva ruta, quien sabe, quizás habrá que llegar a desmalezar... Anda a saber que labores nos esperan por allá, donde la vida es superior a lo que conocemos. Realmente, no creo que descansemos, pero SI, estaremos en paz. No es nuestro cuerpo el que trasciende, ni nuestra conciencia, nuestra sabiduría quedaría atrás junto a muchas características que nos individualizan como personas. Ya no habrá Ángel de la guarda. No habrá pecado ni sentimiento de cu...